miércoles, 24 de agosto de 2011

JORDANIA - Día 1: España / Ammán (14/6/2008)

Nuestro primer viaje fuera de España juntos. No sabíamos muy bien qué tal nos íbamos a entender allí con la gente por eso decidimos contratar un viaje organizado. El itinerario que hicimos, si la memoria y las fotos no me traicionan, fue el siguiente.


Comenzamos la aventura volando con Royal Jordanian desde España a Amman. Salimos de Madrid a las 16.40h y llegamos a Amman a las 22.35h. Creo que yo ya llevaba sintiendo las mariposas en el estómago desde que confirmamos la reserva del viaje pero la noche antes de salir empezaron a agitarse más de lo usual, y ya ni os cuento el lío que tenían montadas mis mariposas cuando en el aeropuerto abrieron la puerta de nuestro vuelo y subimos al avión. Es sentarte en tu butaca y de repente ya no estás en tu mundo, estás en otro completamente diferente donde todo el mundo habla un idioma raro (en realidad supongo que la mayoría hablaban inglés pero, para lo que yo entiendo el inglés, podía ser marciano jeje) lo que ya te hace sentir “fuera de casa”. Yo pensaba que al ser un vuelo desde España iría lleno de turistas españoles como yo, y no digo que no los hubiera pero la verdad es que en las filas de alrededor mía todo el mundo hablaba inglés a la perfección, incluido algún muchachillo de no más de 5 o 6 años que iba por allí.

Este es el avión de Royal Jordanian que nos llevó hasta allí



David preparado para empezar el viaje


Cuando llegamos a Amman debo admitir que mis mariposas se asustaron un poco ya que al bajar del avión para montarnos en el típico autobusillo que te lleva a la terminal había un par de muchachotes jordanos con ametralladoras esperándonos. Después, durante el viaje, descrubrí que esas medidas de seguridad para proteger a los turistas estaban presentes en todos los sitios turísticos pero a mí en ese momento me dio por pensar “Maise, pero tú en qué país te has metido???”. Afortunadamente cuando lo asimilas como algo que está ahí para protegerte deja de causarte esa sensación de miedo, aunque he de reconocer que a nosotros no dejó de llamarnos la atención en ningún momento del viaje (supongo que será porque como españolitos de a pié que somos era la primera vez que veíamos tanta arma y tan de cerca).
Llegamos a la terminal (con mis mariposas alteradas, os recuerdo) esperando ver algún cartelito con el nombre de nuestra agencia de viajes, o con nuestros apellidos o algo así (que una ha visto muchas películas) pero allí había cartelitos de todas las agencias imaginables del mundo menos de la nuestra. Sabíamos que teníamos que sacar el visado así que haciendo uso del “allá donde fueres haz lo que vieres” nos colocamos en las colas de turistas con el pasaporte en la mano. La verdad es que reaccionamos mejor de lo que hubiera supuesto porque incluso mientras uno de los dos esperaba la cola otro se fue a cambiar Euros a moneda Jordana (el Dinar Jordano. No recuerdo a cuánto nos cambiaron entonces pero he buscado el cambio a día de hoy – 24/8/2011 – y 1€ = 1.0222 Dinares Jordanos, casi igual) qué organización eh!!! Jeje.

Primer contacto con suelo Jordano


Cuando acabamos la cola y por fin tuvimos el sello correspondiente en nuestros pasaportes salimos hacia la zona de equipajes a recoger nuestras maletas y ahí nos encontramos con el hombre de nuestra agencia, que venía a recogernos a nosotros y a las que serían nuestras compañeras durante todo el viaje, “Las chicas de Oro”: 4 amigas cada una con su vida independiente (con hijos, sin hijos, casadas, divorciadas, unas de Madrid y otras del Sur de España) que según nos contaron esa noche, o en algún otro tramo de autobús, se juntan cuando pueden para hacer un viaje aventura dejando a sus familias en España. Creo que si no hubiera tenido la suerte de conocer a David, y de que a él también le guste viajar tanto como a mí, habría tenido que buscarme un grupo así :) . Evidentemente Jordania es fantástica y nos hubiera dejado un recuerdo imborrable aunque no hubiéramos conocido a nadie, pero doy gracias al azar (o a la agencia de viajes) por habernos encontrado con estas 4 mujeres y por haber hecho el viaje en su compañía porque muchas de las anécdotas que vivimos (alguna os la contaré por aquí) fueron gracias a ellas y a su maravilloso humor (un saludo para mis chicas de Oro si algún día llegan a leer esto). Esa noche nos dejaron en nuestros respectivos hoteles (a ellas en su hotel de lujo y a nosotros en nuestro hotel de 3 estrellas, que el presupuesto no daba para más jeje) y quedaron con nosotros en venir a recogernos a la mañana siguiente para comenzar las excursiones.

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